Ya puede verse la intervención completa de la sesión «SAME: La importancia de ser un bloque país para influir en Europa», celebrada durante la última jornada del Global Mobility Call 2026 en IFEMA Madrid.
Participaron Luis Ursúa, vicepresidente ejecutivo de CETRAA; Fernando Miguélez, director general de Ganvam; y César Sanz, secretario general de Fagenauto, quienes expusieron los fundamentos, los objetivos y la visión de la alianza SAME para reforzar la influencia de la posventa española en el ámbito europeo. La sesión estuvo moderada por Irene Díaz, subdirectora de AutoRevista y redactora jefa de Posventa de Automoción.
Cuatro meses después de su presentación en febrero, SAME demostró en el GMC que el sector ha dado un paso decisivo hacia la coordinación. Fernando Miguélez fue el encargado de enmarcar la iniciativa: SAME nace con la misión de liderar la transformación del conjunto de la posventa, y hacerlo como bloque unificado le otorga un poder de negociación del que España hasta ahora carecía frente a las instituciones europeas. El argumento es contundente: aproximadamente el 70% de las normas que afectan al sector se deciden en Europa, y estar presentes en ese proceso, con una posición coordinada, es hoy una necesidad estratégica.
Luis Ursúa, vicepresidente ejecutivo de CETRAA, sintetizó la lógica que sustenta la alianza: actuar por separado cuando se comparten los mismos intereses no tiene sentido, y duplicar recursos resulta ineficiente. CETRAA lleva años defendiendo el acceso al dato, los derechos de los talleres independientes y la adaptación del sector a la electrificación, entre otros. Con SAME, esa defensa se traslada directamente a Bruselas con el peso de una representación sectorial conjunta.
César Sanz, secretario general de Fagenauto, lanzó un llamamiento claro al resto del sector: la alianza es necesaria precisamente porque múltiples actores comparten las mismas preocupaciones como el acceso al dato, la electrificación, la sostenibilidad y regulación, y cuantas más asociaciones se sumen, mayor será la capacidad de influencia colectiva. SAME, subrayaron los tres participantes, tiene vocación abierta: todos son bienvenidos.
El mensaje final de la mesa fue unánime: frente al resto de Europa, España es ya el ejemplo real de unidad sectorial en la posventa. Con SAME, el sector tiene ahora la estructura para trasladar esa unidad al terreno donde más importa: las instituciones europeas que deciden las normas que afectarán al taller del mañana.










